Hay días en que creo que la gente es realmente mala, que no hay un futuro mejor o distinto. Que la historia se repetirá, la gente seguirá eligiendo el bien propio antes que el común. Que la verdad es que el ser humano es malo, o tonto, que no somos capaces de aprender, o que simplemente no queremos. Hay días en que pienso que es demasiado complejo, que siempre estarán aquellos que lo hacen imposible y que no es posible pelear contra ellos.
Hay días en que creo que no hay manera.
Esos son los días en que me gustaría ser un soñador. Esos son los días en que necesito alguien que me diga... Que me diga que seguirá soñando travesuras, acaso multiplicar panes y peces.