Hola extranjero.
Si estás leyendo esto significa que no eres de por aquí, no naciste donde yo
nací y no viviste donde yo viví. Puede que vengas de lejos o puede que tan solo
te hayas alejado un poco, pero encontraste esta carta.
Escribo para contarte lo que pasó con mi mundo, mi planeta azul, verde y café.
Un planeta lleno de vida, con lugares tan variados y bellos como te puedas
imaginar. Un planeta rico en recursos, autosuficiente, autoabastecible. Un
planeta que bastó para albergar a no una, si no cientos (e incluso miles) de
especies.
Lo más probable es que al momento que estés leyendo esta carta, mi planeta ya
no exista.
Mi raza fue alguna vez débil, cazada y devorada por otras, fuimos una especie
que se alimentaba solo de plantas ("herbívoros" los llamábamos aquí),
no sabíamos utilizar herramientas y solo éramos un eslabón más en la cadena
alimenticia. Pero eso cambió; evolucionamos y desarrollamos "inteligencia",
evolucionamos durante miles de años hasta alcanzar un nivel de desarrollo que
nos permitió encumbrarnos por encima del resto de las especies, dominándolas y transformándolas
en nuestras servidoras, nada más que proveedoras de comida o entretención.
Nuestro nivel tecnológico nos permitió domar en gran medida las fuerzas de la
naturaleza, comenzamos a usar a nuestro favor todos los recursos que nuestro
planeta nos proveía. El problema es que nunca supimos cuando detenernos...
Nuestro nuevo papel como "dueños de la creación" se nos subió a la
cabeza, comenzamos a expandirnos cada vez mas y mas por el planeta, luchando
entre nosotros por recursos que aun no eran escasos, buscando cada uno dominar
a otros con tal de obtener mas y mas. Conscientes de lo efímeros que éramos
frente al universo, decidimos vivir solo nuestro instante, preocupándonos de
tomar todo lo que pudiéramos, sin importar lo que viniera después. La lucha por
acaparar lo más posible se transformó en costumbre, comenzamos a nacer solo
para vivir nuestra vida, intentando hacer y obtener lo más posible, sin pararnos
a pensar: ¿Que queda para el futuro?. Buscamos llenar el vacío de nuestra corta
existencia con objetos, pertenencias, ganancias, nos convencimos de que éramos
mejores que el resto por tener más. Exprimimos el planeta hasta el límite, y en
vez de dedicarnos a buscar maneras de poder vivir por siempre en este pequeño paraíso,
decidimos vivir cada día más por el presente.
La verdad no sé cuánto tiempo más aguante mi planeta, no sé si lograremos salir
antes de agotarlo, o simplemente moriremos junto a él. Tal vez por fin el día
de mañana mi raza despierte y se dé cuenta de lo que tenemos, y de como lo
estamos desperdiciando. Tal vez aun podamos evitar perder nuestro pequeño paraíso.
Pero no sé qué pasará.
Es por eso que escribo esta carta extranjero, para ti, para que sepas que una
vez existió un planeta azul, verde y café, en el que vivió una raza orgullosa,
una raza que dejó de preguntarse, y decidió dedicarse nada más que al presente,
una raza arrogante que olvidó que si no cuidamos hoy lo que tenemos, mañana no
tendremos nada. Solo soy una persona que al igual que el resto de su raza tuvo temor por su fugacidad, y decidió escribir una carta, para contarte a ti que ocurrió.
Quiero que sepas como vivimos, y como morimos. Quiero que sepas que todo lo
que bastó para destruir nuestro pequeño paraíso, fue que olvidáramos su
importancia.
Es por eso que te escribo extranjero…
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